Siento una admiración profunda por la especie humana, repito, LA ESPECIE HUMANA. 

Del humanista, de ese que siente por las desgracias que tiene el vecino de arriba, o del ciudadano del pueblo de al lado que le ROBARON su casa por no poder pagar su piso, por aquel político que, injustamente, metieron en la carcel por seguir hasta el final lo que le PIDIO EL PUEBLO CANSADO DE TANTA INJUSTICIA (ya, tú piensas diferente, a mí, hoy, me han obligado a pensar así, y hablo del pueblo eh), por el animalista que le metieron una multa abusiva, o simplemente multaron por luchar por la vida de los sin voz, por esa mujer que injusta y cobardemente machaco y marco de por vida ese psicopata que en su día le decía a su mujer, “TE AMO”. 

Y, así, suma y sigue. 

Si, siento una profunda admiración por ESOS SERES HUMANOS. Que, por lo menos, siguieron hasta el final con sus ideas, con sus valores, con sus principios. Y si, CON SUS LEALTADES. 


Sin pedirlo, nacemos, luchamos durante los primeros años de vida contra miles de obstáculos, peleamos para salir del vientre de nuestra Mama. 

Sin casi darnos cuenta nos encontramos, al nacer, con seres que aunque serán los que nos acompañen el resto de nuestras vidas, y, seguro, serán senderos difíciles, dependeremos de ellos aunque nos rebelemos. 

Nos toparemos con dificultades que nos resultarán, en muchos casos, imposibles de entender por esa inocencia que se mantendrá entre nosotras-os hasta que nos encontremos con esos seres que nos harán cambiar por culpa de, una vez más, la maquinaria del sistema de turno que, decidieron unos pocos. 

Triste, pero así real. 

Llegan otras generaciones, y, por arte de “magia”, en esa tesitura nos volvemos a encontrar. Solos, y viéndolas venir. Dejando que aparezca, de nuevo, EL HOMBRE DEL SACO. 


Y si, el que diga lo contrario, una vez más, MIENTE. 


Nos encontraremos con tragedias a temprana edad o durante el camino que nos toque vivir, sabiendo que al final de la vida nos aguarda un abismo insondable del que nada podemos saber. O, que esos que diseñaron dicho sistema nos quieren hacer ver que existe algo más allá, pufff puffff, señoras y señores no hay nada más allá. Solo nos espera la completa desaparición del cuerpo, o la conservación de nuestros logros por nuestros actos realizados, ya sean en modo positivo o negativo. 


Dicho esto, si, es verdad que somos todos un auténtico milagro, pero no de esos dioses. Hemos sido capaces de construir un mundo imposible, desde que el hombre decidió por cosas de la naturaleza, ser bípedo, hasta la actualidad hemos cambiado un rato, pero, ¿lo hemos aprovechado?, ¿de verdad creemos que hemos evolucionado algo?, lo siento, un humilde servidor cree que no hemos evolucionado nada, seguimos maltratandonos como nuestro ancestros más primitivos, seguimos usando a las mujeres como si fuesen inferiores, seguimos teniendo muchos “principios” arcaicos. 

De verdad, pensadlo. Poneros ejemplos. Estoy seguro que encontraréis cientos. 

Es verdad, aunque puede parecer hipocresía, por lo anteriormente citado, es maravilloso sentir los logros sociales que, algunas-os, consiguen, y terriblemente entristecedor como otros de un plumazo destrozan. 

Es asombroso los adelantos tecnológicos que, algunas-os, nos demuestran año tras año para que, otras-os, de un mal uso de ellos, destrozan las vidas y dichos logros sin pararse tan solo un minuto del esfuerzo realizado por otras-os. 

Pensadlo, si todos esos logros tecnológicos conseguidos con años de sacrificio, los seguiríamos usando, incluso invirtiendo para perfeccionarlos, para seguir conservando la especie humana y no para el beneficio propio, ¿no creéis que hasta abríamos llegado a la luna?.


Necesitamos un mundo de progreso, evidentemente, con esto, no quiero decir que me caso, o doy la mano, a esos que en la actualidad se hacen llamar progresistas. 

A pesar de los escollos de la historia que, ya debería de resultar costoso la llegada de enfermedades raras, encontrarnos con cambios en el ecosistema, esa naturaleza que, de un modo u otro demuestra que está viva. Y, evidentemente, las inconsistencias de nuestro propio espíritu. 

Dicho esto, y siendo consciente de la realidad, al mismo tiempo, somos frágiles y tercos, no olvidemos que somos humanos, a nuestra condición trágica contraponemos una infinita capacidad de soñar, de querer volar, y hacer de esos sueños el motor de la vida. 

Y el que no sea consciente de ello, sigue mintiendo, o simplemente mira para otro lado. 

Y venga va, me atrevo a decir que, esta, hasta muerto en vida. 


Hoy más que nunca nos enfrentamos a un reto no esperado: el sistema que nos ha propulsado desde que vivíamos en las cavernas es el mismo que ahora se encuentra llenando de sufrimiento nuestra psiquis. Me refiero a los problemas de salud mental que no tienen como origen una causa endógena o exógena específica, sino que son la consecuencia directa de un sistema de valores competitivos que nos condenan a una permanente acumulación materialista. 

Y sino, observar cómo está parte de la humanidad en modo zombie consumista, Black Friday, Navidades, Semanas Santas, etc etc, ¿miento?


Hoy, el día que escribo esta líneas estamos, están, algunas-os, metidos de lleno en eso que unos llaman Feliz Navidad, sin darse cuenta que, esos que diseñaron dicho sistema es para sus intereses, ósea, nos entregan una paga extra, conseguida en su día con lucha, y sangre, y luego nos la gastamos en sus empresas. Un humilde servidor, aunque no sé cuándo ofrecera estas líneas, os desea un Feliz Solsticio de invierno. Ya, algunas-os, diran, que aburrir es este tipo. 

Me las suda. En el fondo, sé que sabéis que tengo razón. 


Es un mal del alma. Nos hemos convencido de que nuestra obligación más elevada es la de trabajar para adquirir riquezas, hemos hecho de esa fantasía un motivo dador de sentido. Como se puede ver fácilmente, todo esto es un absurdo. No somos ángeles, porque no existen, es verdad, QUE SOMOS HUMANOS, NO LO OLVIDEMOS, y requerimos acumular materialmente todo aquello que nos permita asegurar nuestra subsistencia, pero esto no ha de ser un fin, sino un simple medio. 

Nuestra condición humana consiste sobre todo en una insobornable vocación trascendente que nos empuja a salir de nosotros mismos para buscar el encuentro del otro, de lo otro. Si nos olvidamos de nuestra condición humana estamos encerrando nuestro espíritu en un oscuro calabozo sin esperanzas. 

Jamás lo olvidemos, aunque sigas dudando de ello. 

O sigas mirando para otro lado por, ¿PEREZA?. Que parece es lo que se lleva ahora. O, ¿es lo que nos metieron en nuestros cerebritos?, aquí lo dejo para que lo penséis. 


El pobrecito ser humano necesita cambiar su perspectiva, revolucionar su existencia entera si es que quiere liberarse de esta nueva pestilencia posmoderna: ansiedad, depresión, angustia, sentimiento de vacío, ideas suicidas y demás alimañas psíquicas. Esta es la gran paradoja de nuestro tiempo, es precisamente en el seno de las sociedades opulentas donde crecen como en ningún otro lado las hierbas más agrias de la locura.

Después de leer esto, párate, piénsalo. 

Vaya, un dato de la OMS, la sociedad americana crece un 120% el consumo de medicamentos destinados a enfermedades mentales. Consumos de estupefacientes. Entre las causas más destacadas. 

Mientras la cubana la disminuye a, 0. 

Vaya, vaya, que malas son las “dictaduras”. 

Ah, en el estado español, a día de hoy, el 20% de nuestros adolescente ya sufren algún trastorno mental. 

No quiero que pienses como yo, solo quiero que lo pienses. 


Ahora bien, y esto se que os resultará muy fácil de entender, nuestros padres y nuestros abuelos vivieron a un ritmo mucho más lento que nosotros. Conocían desde jóvenes cómo sería su vida,  evitaron en todo momento llenarse la cabeza con las especulaciones delirantes con que nos ha engatusado el espejismo de la competencia. 

En cambio, la nuestra es la sociedad de la incertidumbre. 

Quizás, no hemos cambiado tanto desde aquella época cavernaria hasta la actualidad. 


Seguro que piensas diferente, un humilde servidor, piensa esto. 


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EL USO DE LAS REDES SOCIALES.

El motivo por el que mi nueva andadura por esto de la comunicación digital es porque, en mi otra etapa, me di cuenta que en las redes sociales cada vez es menos lo que se lee y que incluso los videos que duran más de quince segundos dejen de interesarnos, nos expone bien claro al grave problema al que esta sociedad se enfrenta, nos enfrentamos. 

Algunas-os casi han renunciado a aquel tiempo, aquel espacio que necesitamos para estar con nosotros mismos sintiendo, pensando, analizando, formando nuestra propia opinión de las cosas, de los problemas que nos rodean.

Algunas-os, casi sin darse cuenta han pasado de la SOCIEDAD DE LA PALABRA A LA SOCIEDAD DE LA IMAGEN y lo han hecho al endiablado paso que nos marcan las nuevas tecnologías que cada vez aceleran más nuestro ritmo de vida. 

En la sociedad de la palabra, antes, se requería de nosotros una actitud activa, la búsqueda de un lugar y de un silencio que nos permitieran crear mundos imaginarios desde unos símbolos escritos en letra negra sobre un simple papel en blanco. 

La lectura nos transportaba a un mundo diferente, a un mundo imaginario donde todo podía suceder, donde nos hacía ser nosotros mismos, y oye, un humilde servidor empezó tarde, pero empezó. Después de plasmar mis anteriores textos, recibí mensajes personales exponiéndome que, un amigo que antes no leía, empezó a leer. Entonces, merecieron la pena mis letras. 

Relacionábamos unos conceptos con otros, los hacíamos nuestros, el análisis y la imaginacion nos permitían sacar nuestra propia opinión, nuestro propio pensamiento. 

En la sociedad de la imagen, en cambio, por robarnos nos roban hasta la imaginación. Todo nos lo dan hecho. Ya no se requiere una actividad cerebral, ese encuentro con nuestro momento, con nuestro lugar, sino una actitud pasiva a través de la que nos inoculan todo lo que quieren, y todo para eso, para que no pensemos con imaginación, en modo analítico. 

Somos meros receptáculos de lo que nos quieren meter en la cabeza, sin darnos cuenta, volvemos a caer el las garras del sistema. 


Y nos lo meten, vaya si nos lo meten. 


Ya desde los mismos planes de estudio diseñados para crear sumisos consumidores en lugar de personas libres y felices, estamos condenados a vivir en la rueda en la que nos meten cada día. Analicemos las “noticias” que nos exponen, las series como “Aquí no hay quien viva”, que nada más lejos de la realidad de la sociedad actual, nos encontraremos con machistas, humillaciones a las mujeres, exposiciones sexuales de lo más macabro, y así un sin fin de soeces mensajes, pero, lo vemos con toda naturalidad, hasta nos reímos de ello… 

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Hoy, todo lo que no es capaz de generar dinero no tiene valor. Y, una vez más, cuanta tristeza me genera. 


¿Qué vale una puesta de sol?


¿Qué vale leer un poema que nos invita a soñar? 


¿Qué vale escuchar una canción que nos llega a lo más profundo para gritarnos que todavía estamos vivos? 


¿Qué vale encontrar una mirada que nos recuerda que todavía podemos amar?… 


En la actualidad, el valor y precio es la tragedia del ser humano, hoy, y aunque muchos lo nieguen, miren para otro lado, estamos condenados a vivir en la ignorancia y a dejar pasar su vida repitiendo lo que otros piensan por él. Un humilde servidor, no olvida que, todavía, confía en el SER HUMANO, confía que cambiara, aunque sea un poquito. 

Hemos sustituido los ABRAZOS por los “ME GUSTAS", las CARICIAS por el número de seguidores, la búsqueda del AMOR y de la BELLEZA por el MIEDO a la SOLEDAD y al olvido. 

Y esto, debemos cambiarlo, coño, a un humilde servidor se las suda los Me Gusta o, como me manda FachaBook, “Puedes publicitar tu página para llegar a 10.000 personas más”, jjajajajajajajajajajajjjajajaajjaja… Me vale con uno, inútiles. 

No triunfar hoy en las redes sociales, no tener uno y mil “ME GUSTAS", cada mañana, es sinónimo de no ser, de no existir. Un humilde servidor, en cambio, lo usa como escape, una forma de soltar mi mierda de mi cerebrito, una manera más de dar voz a los que no la tienen, o, a esos que no se atreven a decir, LO QUE PIENSAN BIEN ALTO. 

Perdidos como “estamos”, ESTAN, en ese mundo en el que todo pasa cada vez más rápido y en el que cada día es mayor nuestra insatisfacción, creamos cada mañana ilusiones ficticias de lo que queremos que los demás crean que es nuestra vida. Mostranos nuestro mejor perfil en modo imagen de nuestros caretos, hasta recién levantados, un humilde servidor, OS ENSEÑA SU CULITO. 

Nuestro vacío existencial nos empuja peligrosamente al más difícil todavía. ¿Pero que ostias es esto? La gente se está ASESINANDO por tener la mejor foto. Gente haciéndose fotos en el interior del reactor de Chernobil. Desde una cornisa del edificio más alto. 

El absurdo ha llegado al extremo de que la gente se juegue literalmente la vida para conseguir el “selfie” más arriesgado en esa loca carrera hacia la abyección que es el universo de las redes sociales. 

En nuestra idiocia creemos que las redes son gratuitas y no vemos que el precio que pagamos por estar en ellas somos nosotros mismos. Acordemonos, que es una forma de controlarnos, de saber dónde estamos, lo que hacemos, ya, a mí también, pero por lo menos soy realista, y lo sé, otros no se enteran de sus peligros. Se olvidaron del significado de dichas palabras juntas. REDES SOCIALES. 

Parece que necesitan estar perdidos en ese camino que no lleva a ninguna parte. Alegremente las alimentamos con nuestros gustos, para que luego nos vendan sucedáneos de felicidad empaquetados que nos llevan a casa esclavos motorizados. Exponen cuando, como, donde, hasta la hora de salida del viaje de vacaciones, venga ya, dejadles la puerta abierta a los cacos, INÚTILES. 

La falsa sensación de pertenencia que nos dan las redes hace que veamos en el renunciar a la experiencia digital y elegir vivir nuestra propia existencia real, un reto que nos parece insuperable. Perdidos como estamos en el bosque de la idiocia, si alguna vez sentimos la necesidad de escapar y de buscar nuestro verdadero lugar, llegamos a alcanzar los límites del bosque para ver, frente a nosotros, un enorme matorral infranqueable, que tendremos que atrevernos a cruzar solos si pretendemos llegar a ser nosotros mismos. Y, sino lo conseguimos, nos toparemos con la realidad, y entraremos, de nuevo, en las garras del trastorno de turno. 

Debo reconocer que el motivo de estas líneas es porque, si, es verdad, cada vez somos más quienes, conscientes del peligro de la mentira digitalizada y de la posverdad, avanzamos hacia el reencuentro con el abrazo, con la caricia, con la mirada, con aquella bella imagen, con ese poema que nos hace soñar y esa música que, venida desde quien, como nosotros, se halla en el camino, nos empuja a seguir adelante, a no echar la vista atrás, a ir cada vez más ligeros de equipaje en nuestra mochila, que una vez estuvo llena de mentiras, llegamos a aceptar nuestra soledad por compañera y, aveces, el silencio por consejero.

Expuesto esto, muchos, si habéis llegado hasta aquí piensen que defiendo la renuncia al progreso y a los avances que supone la ciencia. 

No me jodais, entonces no habéis entendido nada, no preconizo la vuelta a la cavernas, sino el avance hacia la realidad del ser humano, ese ser humano que está por encima de la economía y los mercados, de los desahucios y la precariedad a la que nos estan condenando a vivir mientras que, algunas-os, seguís enclaustrados en esas chorradas de, soy más porque me publicito mas, porque muestro mi vida, aunque sea todo mentira. 

Desde aquí, reivindicó, una vez más, al ser humano que se rebela ante la injusticia y la desigualdad, al que llora al ver a un inocente morir, al que lo hace leyendo un viejo poema, al que no calla ni mira hacia el otro lado. 

Reivindico el valor de ser uno mismo, de emocionarse ante la belleza, de compartir lo que de verdad somos con los demás, reivindico el derecho a soñar y a hacer realidad nuestros sueños. 

Reivindico la caricia, la mirada y el abrazo, reivindico la solidaridad, la generosidad y el dar, el darnos. El mimarnos. 

He alcanzado el final del bosque. Frente a mí se extiende un infinito mar verde, lleno de senderitos estrechos, que no sé si sabré cruzar. Pero sí que lo intentare, aunque allí me encuentre a seres demoniacos, espectros sociales, y, dirigentes que, con sus psicopatías haré frente. 

Son muchas las veces que descubro la indescriptible luz que hay en ese bosque, la del sol al morir, la de las estrellas al nacer cuando nos atrapa la oscura y gélida noche, topandome con la caricia de la brisa que azota mi rostro cuando llegó a la cima después de pasar por aquel mar verde, la voz de quienes me han precedido y la de quienes, como yo, se aventuran en el camino hacia los porques, que, desde siempre, nos llaman de todo, menos bonitos. 

Y, cumpliendo mi promesa del comienzo de estas líneas, no sabéis el placer que es, sacar una hoja, un lapicero, y, con el cantar del petirrojo, el sonido de una piña al caer de ese gigantesco pino, el olor a humus al caminar por encima de esas hojas secas que te ofrecen ese sonido tan peculiar, el susurro del caminante que escuchas en la lejanía mientras su perro ladra de felicidad por el paseo que le ofreció su dueño, la visión de una ardilla despedazando el fruto que le mantendrá con vida en la época invernal, y que, en esta fechas debe recolectar para sobrevivir… 

Y así, terminar un hermoso día, que, ya vendrá algunos de esos gilipollas esféricos, dicese a esos gilipollas que, son gilipollas, les mires por donde los mires, y te lo joderan, pero que un humilde servidor intentará esquivar.

Llegados hasta aquí, entenderme, no quiero que me sigas, no quiero que dejes tu forma de vida, tus falsas imágenes en la red social de turno, ni siquiera quiero que pienses como yo, solo quiero que pienses que existen muchas formas de disfrutar y, algunas-os, pensaran infinidad de visiones respecto a estas líneas, ya, yo pienso todo esto. 

Mi Lucha, Contra El Sistema. 


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Mis manos, sucias, destrozadas, dejadas, abandonadas,  después de una dura jornada laboral, la dejadez personal invade mi interior.


Mis manos, heridas, cansadas, magulladas, al igual que aquel corazón triste, apagado, humillado, ultrajado, pero que, jamas, jamas, jamaaaaas, conseguirá nadie partir en dos.


Mis manos, fétidas, hediondas, nauseabundas, apestosas, pestilentes, mefíticas, repugnantes, malolientes  a esos cigarrillos que, devoro, para calmar está ansiedad tan profunda.


Mis manos, llenas de lacra, de heridas y cicatrices profundas que se asemejan a las de este alma pérdida y llena de dolor.


Mis manos. Aquí están, tal cual son hoy.


Las manos de ese hombre que un día llamaron incomprensible, y que desde lo mas  recóndito, insondable de su corazón solo le sale la palabra, vagos.


Mis manos, afligidas, desgarradas, plañideras con motivos, doloridas, adoloridas físicamente para sustituir u olvidar ese dolor emocional que recorre en su interior mas profundo, en sus entrañas, y así sustituirlo,cambiarlo, reemplazarlo por dolor físico.


Mis manos. Aquí están, tal cual son.


Si, estas son las manos de un humilde servidor que un día lo dio todo, hasta jugando con su vida, para ayudar a otros, y solo lo trataron como una porquería, como una bardoma. Que memoria selectiva tienen algunas-os.


Mis manos, estas manos que seguirán adelante hasta que revienten, hasta que se resquebrajen, aunque se caigan a trozos, aunque no quede nada de ellas.


Mis manos, las mismas manos que un día amaron junto a aquel hombre bueno que convirtieron en malo, en odioso, abominable, despreciable, detestable, repelente, en, seguramente, un monstruo para algunas-os.


Mis manos, las mismas que ya jamás podrán acariciar, arrullar, palpar, ni vulgarmente hablando magrear, ni tan solo rozar, ni mimar, ni amar a otras manos.


Mis manos,  aquí están, tal cual son, tal cual están, tal cual las presento para que, algunas-os se den cuenta de lo que jamas quisieron ver. De lo que… no me da la puta gana exponer mas, porque, hoy, soy mio, solo mio, y de nadie mas.


Así me hicieron, así me dejaron, así …


Mis manos. Aquí están, tal cual son.

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Después de unos días de reflexión sobre diferentes contextos de mi vida, mi obligación está en confesarme, como buen enemigo de las injusticias que intento ser, estos últimos días me he sentado a disfrutar de las satisfacciones de las pequeñas...

Después de unos días de reflexión sobre diferentes contextos de mi vida, mi obligación está en confesarme, como buen enemigo de las injusticias que intento ser, estos últimos días me he sentado a disfrutar de las satisfacciones de las pequeñas victorias que me ha regalado la lucha diaria, esas pequeñas batallas a las que todos nos enfrentamos, un humilde servidor, a día de hoy, solo piensa en que todos debemos estar alerta, y realmente no nos damos cuenta que en las pequeñas batallas ganadas, se hicieron las grandes conquistas. La mayoría de las veces tardamos en realizar movimientos, por temor y falta de confianza en nuestros atributos, y las habilidades que todos tenemos, y como no, los traumas que nos metieron en nuestros cerebros.

Nuestras posibilidades de lograr ganarlas está en nuestro espíritu de superación, pero si levantamos la barbilla y sin pestañear, levantamos la espada e iniciamos el camino dispuestos a ofrecer un buen combate, nos damos cuenta de que nuestros temores en todo momento siempre fueron mucho mayores que el reto en si, es el momento en el que nos llamamos de todo a nosotros mismos, y como no, después aparece en nuestros cerebritos la cantidad de tiempo que perdimos por el miedo que nos paralizaba a entrar en la batalla.

En este momento nos miramos al espejo, y sonriéndonos a nosotros mismos, nos decimos: “Que tonto fui ¿porqué no lo intente antes?”.

Y dicho todo esto, y sin ojos que MIREN, JUZGUEN, e INTERPRETEN, la DESNUDEZ se halla potencialmente vestida de mil colores que en cualquier instante pueden venir a mostrarse sin miedo ni vergüenza. Y qué hay más ligero que la desnudez libre de adornos y ropajes cuando está dispuesta a ser vestida y desvestida de nuevo sin juzgar ni ser juzgada, sin guiar el proceso, sin dirigirlo de manera que sean los colores quiénes la adornen tal como van llegando y aconteciendo.

¿Con qué criterio decidiríamos el vestido con el que la desnudez elegiría mostrarse?

¿Acaso la desnudez no ha decidido ya cómo quiere presentarse? Y si la vida quisiera vestirla de alguna manera, ¿podría la desnudez elegir el color y las prendas con las que mostrarse?

Entonces, ¿quiénes somos para escoger el cómo y el cuándo de cualquier acontecimiento?

¿Hay alguna certeza de que la vida quiera desplegarlo?

¿Puede haber un cómo y un cuándo de lo que no sucede?

¿Puede la NADA ser condicionada por algo o por alguien?

Si la respuesta es “no“, para qué traer el “sí“ que no puede ser traído ni llevado. Si el “sí“ decide hacer acto de presencia lo hará por sí mismo sin necesidad de ayuda externa; lo que ha de ser ayudado desde fuera es porque aun no ha decidido mostrarse.

¿Y qué sentido tendría obligar a las gotas de agua salada a alzarse hacia el cielo para formar nubes de tormenta?

¿Acaso la tormenta, si es que ha de acontecer, no llegará por sí misma?

¿Puede un martillo picar sobre las nubes para que vacíen el agua que llevan dentro?

Llegado el momento, las gotas inician alegremente su descenso y el mar jamás precipita que regresen a su encuentro. ¿Por qué tú habrías de ser distinto?

Y si al final ha de llover, ¿no podría el viento hacerlas correr?

¿Quién garantiza que las gotas caerán allá donde comenzaron a alzarse? Nadie garantiza nada y si no hay nada, absolutamente nada que haya de ser garantizado, la vida se siente libre para jugar a su antojo.

Así cuando el juego es libre, la partida acude gozosa a regalarse. Es entonces que las fichas son piezas del UNIVERSO, que les ofrece su sitio exacto en el tablero. Muere de esta forma una estrecha y arraigada creencia, pues lo exacto, lejos de ser lo calculado, se convierte en lo que no ha podido preverse. Así cuando nada es previsto, es el TODO el que está por fin presente. Y una vez más, la muerte de la creencia es la vida de su ausencia.

Y mientras estaba escribiendo esta reflexión, solo me venía una frase de SENECA a la memoria… Mi amado Seneca, siempre aparece por todos mis pensamientos y reflexiones, ¿porque sera?… Porque lo amo, porque lo amo. “No es que no hacemos las cosas porque son difíciles, las hacemos difíciles cuando no lo intentamos.”

Seguro que tu, querido lector, piensas diferente, un humilde servidor, este lobo solitario, aunque dolido, todavía piensa todo esto.

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EL LICANTROPISMO QUE LLEVO DENTRO…

Hoy por hoy, me considero un lobo solitario, no creo en nadie, o creo en pocas personas, solo confío en mi fuerza y en lo que yo llamo mi inteligencia.

Al llegar la noche, el miedo crece dentro de mi, empiezo a buscar los porqués de esa gente que solo busca sus propios intereses o los de sus amos.

Aunque parezca lo contrario, jamás muestro mis debilidades, solo doy información sobre mis fortalezas, sino, mis presas conocerán mis movimientos y mi caza no llegará a la boca de mis lobeznos.

Si gano, mi competitividad la llevo en mi adn, es que estoy vivo.

Si pierdo, mis colmillos se hacen gigantes y afilados, y me vuelvo más peligroso y menos respetuoso. 

Siempre seré un lobo sobreviviente, no se si es que seguiré siendo normal como tú o en cambio me convertiré en el licántropo que llevo dentro, solo pensarlo, tiemblo, al igual que los miembros de mi manada en esas gélidas noches de luna llena.

No se si la gente que vive a mi alrededor que eligió sentir las penumbras de las certezas, algún día preferirán vivir del mismo modo que yo elegí en su día, ser libre, y apostar por la muerte, mientras viva en libertad.

Muchos, por mucho que digan, no podrán volver a ver la luz del sol, morirán siendo esclavos, siervos de por vida, en las garras de esos seres demoniacos, que solo matan por placer, mientras nosotros, los licántropos solo cazamos y matamos para comer, y alimentar a nuestra manada.

Solo soy un ser que para algunos vive en la profundidad de esos frondosos bosques, porque no es capaz de vivir en eso que ellos llaman comunidad, ciudad, país, continente, será que ellos saben vivir como lo hago yo, como lo hacemos los seres de la noche, esos seres que decidieron no compartir sus psicopatías, sus enfermedades, puesto ellos jamás supieron respetar las nuestras, jamás supieron adaptarse a nuestro sistema de vida, libres. 

Hoy, me toco atacar a esa gente que daba gritos de desesperación cuando me veían acercarme a sus corrales, a su ganado, por la falta de comida que ellos generaban en mi casa, en mi hogar, en esos bosques que yo tanto cuide, salvaguardando mi especie, mis bosques, mis montañas, mi naturaleza, ellos, cuando veían mis ojos brillando en la oscuridad, me temían, me apuntaban con sus escopetas, y a mí, solo me quedaba huir, escapar, esconderme en esos frondosos bosques para poder salvar a mi manada de las garras atroces de esos psicópatas asesinos que solo buscan saciarse de sangre, mientras yo solo mataba para sobrevivir, por los errores que ellos cometían. 

Si, podría hablar sobre mis víctimas, mi comida, la de mis compañeros de cacerías, esos que corrían para salvar sus vidas, esas víctimas que siempre respete, para salvar a mis amados paisajes esteparios verdes o esas imágenes rocosas de múltiples colores, esos lugares favoritos para encontrar a mis víctimas, lugares oscuros o con casi ninguna luz, ideales para mí supervivencia, que yo elegí porque así elegí, vivir en libertad. 

Hoy, soy un hombre que se convierte en un monstruo cuando le enojan, cuando le roban lo suyo, cuando usurpan mi libertad, cuando le hacen trizas su hogar, hoy, me convertí en licántropo por opresión, por no dejarme vivir la vida que yo elegí, la vida que quiso mi manada. 

Mi cuerpo deja de ser lo que es, para que lenta y dolorosamente se convierta en un ser que se asemeja al rey de los cánidos, hoy, y que cada noche te acechare a ti, asesino trastornado deseoso de sangre inocente, hoy, soy más lobo que humano. 

Hoy, me vuelvo a convertir en licántropo.

La vida me volvió a dar duro.

Los “humanos” me volvieron a ultrajar, a asesinar en vida.

Pero ellos no saben que el lobo sobrevivió desde épocas ancestrales, y aquí sigue, y seguirá, sobreviviendo a los MALDITOS “humanos”.

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Mi historia…

Tu historia…

Su historia…

Nuestra historia…

Vuestra historia…


En este momento podrías estar en donde tú quisieras, pero tu comodidad te hace estar sentado frente a un televisor, viendo programas absurdos, cotilleos, y demás cosas que nunca te llevarán a nada, o simplemente delante de tu ordenador buscando frases bonitas para colgar en cualquier red social, casi todos los días despertamos en el mismo lugar, realizamos las mismas actividades, una y otra vez.

Sin embargo, cuando éramos niños, cada día era un día distinto, cada minuto podíamos vivir una nueva aventura, momento en el que, el tiempo, no existía, y en cambio, ahora, cuando nos volvemos adultos, vivimos encadenados a una rutina y a un horario, pero ¿esto era lo que esperábamos al crecer?, ¿este es el significado de la libertad?, ¿crees que eres libre?.

Los elementos que necesitamos para sobrevivir, le pertenecen a las nuevas corporaciones, comida, agua y tierra, la comida no la encontraremos en la tierra, ni en los árboles, puesto los ríos y arroyos estaran contaminados, y pronto dejarán de existir los terrenos para construir, y claro está, intenta tener lo que el planeta provee e irás a la carcel, por eso, no nos queda otra que negarnos a sus reglas, de las formas que nosotros mismos decidamos, puesto somos los “esclavos” y aunque no lo creáis, tenemos derecho a ello.

En algún momento, descubrimos el mundo por medio de libros e imágenes, pasamos años repitiendo lo que nos enseñan, nos ponen a prueba y nos califican por aprender algo que debería de ser sencillo y simple, por medio, nos meten exámenes y más calificaciones absurdas, otra forma más de, PODER, para controlarnos la mente, nos educan para ser igual al resto y no para marcar una diferencia, evidentemente, dentro del respeto y la educación, y después, solamente trabajamos y trabajamos para ellos, tanto que no tenemos tiempo para disfrutar de esa vida para la que nos esclavizaron, hasta el día en que somos demasiado viejos para trabajar.

Quiero pensar, que para todos nosotros, la vida es única, pero, y en conjunto, ¿como es nuestra vida con los demás seres humanos?.

Para las élites, simplemente somos el combustible que los alimenta, este mundo es de ellos, y los recursos más valiosos, no son los elementos que se encuentran en el suelo, sino todos nosotros, nosotros somos los que construimos sus ciudades, sus máquinas, y luchamos en sus guerras, dicen, el dinero mueve al mundo, no señoras y señores, lo que mueve al mundo es el PODER, el dinero, es solamente su herramienta de control, dichos papelitos son simplemente unos trozos de papel, sin valor, de los cuales dependemos para alimentarnos, transportarnos y para distraernos, les cedimos el mundo por el puto dinero.

Cada vez hay menos árboles que limpian el aire que respiramos, ahora solo tenemos fábricas, y más fábricas, que lo contaminan, todo, donde corría ese agua tan pura y sana, que podíamos beber sin problemas, ahora solo hay residuos tóxicos que la contaminan.

Los animales, solían correr libres, ahora viven en granjas industriales, donde nacen y son sacrificados simplemente para nuestra satisfacción, millones y millones de personas, alrededor del mundo pasan hambre y se mueren por esa hambruna, aún cuando en este mundo debería de haber comida para todos y no para que algunos consigan, más y más, dicho poder, que es lo que dicen dichos elitistas al caso, para que dar de comer a esos seres humanos hambrientos, si no genera riqueza, esa es la realidad de tener poder.

Al final, el ser humano es como una plaga que intenta arrasar este planeta, destruimos el medio ambiente, que es el motor que nos permite vivir, todo lo terminamos viendo como algo que se puede vender, como objetos que podemos apropiarnos, pero, ¿qué sucederá cuando hallamos contaminado el último río o arroyo?, o ¿el último soplo de aire?, ¿cuando no exista ese combustible para transportarnos de un lugar a otro?, o, simplemente para transportar alimentos, cuándo llegaremos a PENSAR que el dinero no tiene realmente valor, que no se puede comer, estamos destruyendo toda la vida en el planeta, y destruyendo la nuestra en el proceso, los alimentos que consumimos están diseñados para enriquecer a la industria alimenticia, y no para nutrirnos, contienen químicos, la carne que comemos contiene medicamentos dañinos para el organismo, y dichos químicos nos generan enfermedades como el cáncer, una sola pregunta a esto, ¿porque en las tribus indígenas no existe el cáncer?, PENSADLO.


Los medios de comunicación nos ocultan la verdad, nos muestran un mundo de fantasía que parece como real, vemos el mundo desde nuestra perspectiva individual, tenemos miedo de pensar que no estamos solos, que somos parte de algo más grande, nos da igual matar gatos, perros, ganado, cerdos, gallinas, pero también nos da igual matar seres humanos, personas de otros países, pero no a nuestros vecinos, o las mascotas de esos vecinos, simplemente se mata porque podemos o nos metieron en los cerebritos de que podemos hacerlo, y luego muchos dicen, siempre lo hicimos, y otros decimos, benditos ignorantes, eso a un servidor solo me dice que, poco hemos aprendido, siempre dije, estamos en este planeta para equivocarnos, pero no para volver a caer sobre el mismo error.

Aún y todo, algunos, siguen actuando con agresiónes primitivas, en lugar de desarrollar el respeto y la compasión por los seres humanos que más nos necesitan, ahora bien, llegará el día en que esa sensación que llamamos VIDA, nos abandonará, nuestros cuerpos se van a pudrir, nuestros objetos de valor, serán redistribuidos vete tú a saber dónde, solo, y digo solo, nuestras acciones son las que van a perdurar en el tiempo.

Las guerras del futuro no tendrán vencedores, porque la violencia nunca será la solución, seguiremos destruyendo todas las soluciones posibles, momento en el que debo matizar, aquí dejo la prueba, una vez más, que ODIO las guerras, aunque a veces parezca otra cosa, mi problema (como la de muchos) es que debo defenderme ante una agresión, y antes que morir, debo luchar.

Si examinamos nuestro deseo más profundo, descubriremos que nuestros sueños, no son tan distintos, todos queremos alcanzar la felicidad, pero en cambio, destruimos el mundo en busca de placer y felicidad, sin mirar dentro de nosotros mismos, ¿somos realmente felices con un teléfono de última generación, coches y mansiones de lujo?, hemos perdido la conexión con los demás y nos ponemos ha admirar a las personas que no conocemos, actores, políticos, arquitectos, deportistas, etc etc,. esperamos días y días, que alguien nos traiga un cambio milagrosamente, y no queremos hacer nada para cambiar nosotros mismos.

Por otro lado, llegaran las elecciones presidenciales, bien podrían ser como tirar una moneda al aire, escogemos que cara queremos, y con eso se crea la ilusión de elección, pero el mundo, nuestro planeta sigue igual, no nos damos cuenta, que los políticos no trabajan para nosotros, sino que trabajan para los que llevan al poder (y vuelven a aparecer las élites).

Que no se nos olvide esto, y esto no lo digo yo, ya lo decían aquellos filosofos de la antigua Grecia, necesitamos líderes y no políticos, no llegamos a aquí sentados en una silla, la raza humana no se desarrolló por ser la más rápida o fuerte, sino por haber trabajado en equipo, hemos dominado el arte de matar, o mejor dicho, ASESINAR, cuando el ser humano debería luchar por la alegría de VIVIR.

No se trata sólo de salvar el planeta, el planeta seguirá existiendo sin nosotros, la tierra ha existido por miles de millones de años, nosotros somos un instante en el tiempo, pero nuestra influencia sobre ella es para siempre, podríamos querer regresar a aquellos tiempos en las que no existiera pantallas para navegar por internet, para distraernos con lo que nos atrae, pero por desgracia debemos de vivir esta época, porque tenemos una oportunidad que otras generaciones, no tuvieron, Internet nos da la posibilidad de mandar un mensaje y unir, Whasington con Moscú (por ejemplo, porque así debería de ser), debemos usar internet para unirnos, y no para aislarnos de los demás, podemos seguir alimentando al sistema de destrucción en el que vivimos hasta que no quede vivencia de nuestra existencia, puedes elegir forjar tu propio camino, o seguir el que ya tantos tomaron…

Todo esto, no es una película, cuando empecé a escribir esto, no tenía un guión…

Esta es mi historia…

Tu historia…

Su historia…

Nuestra historia…

Vuestra historia…

Nosotros tenemos la decisión de cambiar el rumbo de ESTA HISTORIA.


Seguro que piensas diferente, un humilde servidor, piensa todo esto.

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Hoy, otra noche sin dormir, otra noche, compartiendo horas de insomnio con muchos amigos, conocidos, gente inquieta, gente que luchamos por un bien común, pasando momentos buenos para algunos, horrorosos para otros, hoy tengo una mezcla de todo, hoy tengo rabia, tengo mala hostia (perdón), hoy me volvieron a fallar algunas personas que yo creía eran personas con criterio, personas que, creía, buscaban lo mismo que un servidor, más personas tóxicas, más… mas… más… más…


Llevo unos meses, analizando a las personas que me rodean, analizando muchos porqués en mi cerebrito, analizando gente querida y otra no tan querida, existen personas que tenemos inquietudes, si, señoras-es, existimos, unos nos preocupamos por solucionar esas inquietudes en nuestros cerebros, otros, lo único que hacen es quedarse sentados en el sofá de sus casas, esperando llegar a sus maridos o esposas de sus trabajos, unos partiendose el pecho, trabajando de sol a sol, para traer unos pocos euros, otros llegando de sus trabajos, sin pegar palo al agua y llevándose fortunas a sus cuentas.


Llevo unos meses analizando y discurriendo sobre muchos porqués, haciéndome muchas preguntas, algunas pude sacar conclusiones, otras creo no las podré sacar jamás, puesto llegue a darme cuenta, que no están en mis manos.


Hoy después de un mal fin de semana, y una peor entrada de la siguiente, problemas laborales múltiples, gente falsa que deambula por la vida, sin saber hacia donde se dirigen, gente deshonesta que lo único que quieren es sentirse bien consigo mismo, gente que sí te das las espalda, te mete una navaja, un puñal, una daga o si eres tibio (odio los tibios y cada día más) te meten hasta la espada Scalibur.


No quiero entrar en este tema, en profundidad, eso lo haré en las siguientes letras que salgan de mi alma, de mi ser, desde mi interior, (todavía mi cerebrito no asimiló ciertas situaciones rocanbolescas que aparecieron en mi vida) hoy quería hacerme otro tipo de preguntas, preguntas que estoy seguro muchos no se harán, porque, perdieron los valores, perdieron los principios, y lógicamente, dejaron de usar su cerebrito con criterio.


Mis grandes inquietudes actuales son,


¿Porqué ocultamos nuestro verdadero ser, nuestra verdad….?


¿Porqué hacer que los demás pierdan el tiempo con nosotros…?


¿Porqué será que no nos importa fingir toda una vida, o un tiempo…?


¿Serán así la mayoría de las personas en este mundo actual….?


A la inmensa mayoría de las personas no les interesa “lo que es”, sino “cómo se ven” o, qué calidad de imagen proyecta. Les interesa la imagen más que la objetividad. Y así, el ser humano de la sociedad actual se lanza a participar en esa carrera de las apariencias, en el típico afán de ‘quién engaña a quién’, 'a quien engaño hoy’, 'a quien despellejare mañana’ de cómo lograr mejor impresión, cometiendo multitud de atrocidades. El mundo es un inmenso estadio en el que “el orgullo de la vida” juega un gran partido de las etiquetas, formas sociales y exhibiciones económicas para competir por la imagen social, un combate en el que a los seres humanos no les interesa ser, sino parecer.


“Consideremos al ego como la idea que cada uno de nosotros tiene de sí mismo. Es decir, que el ego no constituye mas que una idea, una ilusión, pero una ilusión que ejerce gran influencia”. Nadie ha visto al ego. Se trata más bien de un fantasma que aceptamos que controle nuestra vida. El problema es que mantener esta ilusión puede impedirle conocer su verdadero yo, su esencia espiritual.


Opinamos que el ego es una disposición del pensamiento errónea que intenta presentarle como a usted le gustaría ser, en lugar de cómo es en realidad. En esencia, el ego, la idea de uno mismo, la máscara, el papel que estamos desempeñando; supone una forma distorsionada de afirmar y vivir la existencia. A esta máscara social le gusta la aprobación, quiere controlar situaciones y personas, y se apoya en el poder porque vive en el temor.


Así como hay dos polos en un imán, uno positivo y uno negativo; las personas también cargamos con dos personajes en disputa; uno de ellos es el que se afana por el éxito material y el otro que aspira a elevarse espiritualmente, valientes hijos de puta los citados en primer lugar.


Cada molécula del universo esta llena de Ser; cada pensamiento, cada trozo de información que nos llega a través de los cinco sentidos no es otra cosa que Ser. Pero podemos pasar por alto al Ser porque este mantiene un silencio total, como un maestro coreógrafo que nunca participa en la danza. En verdad, El siempre existió y existirá. Sólo necesitamos apertura para estar “en espíritu” o, inspirados.


La Naturaleza es eterna debido a que carece de conciencia de sí misma.


De este modo, el sabio:

“Se sirve a si mismo en último lugar, y se encuentra atendido;

Observa a su cuerpo como accidental, y encuentra que resiste.

Debido a que no atiende a su Ego, éste se encuentra satisfecho.”

Lao Tsé, Tao Te Ching.


“El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo.” Kurt D. Cobain (1967-1994) Músico estadounidense, otro de mis grandes ídolos musicales, y que desde que lo conocí, desde que leí y escuche, su música, me hizo ser un poco más humanó, un poco más persona, un poco más amigo de los que realmente quieren conocerme más profundamente, un poco más… Un poco más… Un poco más…


Hay gente tan adicta al caos a la que no entiendo… tan fácil y hermoso que es portarse bien (acto que mejore previo una evolución día a día de mi persona). Creo que los tiempos y cambios tan acelerados de ahora han hecho más tensas a las personas y por eso piensan que es como una selva. Por lo tanto recurren a todo lo que expongo más arriba, súmale que la gente a la que le toca administrar a los paises (al menos en el mío) se hace la tonta y ve solo sus propios intereses y maneras de aumentar su poder o minimo mantenerse en él.


NO creo que sea así en TODAS las personas y mientras haya ALGUIEN que sea SINCERO, no está todo perdido…los humanos somos imperfectos, por naturaleza, y hay quienes tienen MIEDO, entonces actúan de la manera que actúan, lastimando o fingiendo o falseando u ocultando su verdadera forma o manera de ser, su SER INTERIOR, por supuesto que, no todos somos como a los demás les gusta que seamos, lo que para unos está bién, para otros no lo está, todos somos diferentes, pero siempre digo que hay que ser HONESTO CON LOS DEMÁS y POR SUPUESTO CONSIGO MISMO, se puede amar u odiar, ser coherente o incoherente, bueno o malo, sentirse superior o ser sencillo, abogar por la PAZ o estar en GUERRA permanente, todo depende de cada cual y, está en cada cual saber separar la paja del trigo, por suerte, queridos amigos, el mundo está regado de ESPIGAS, todo es cuestión de buscarlas y saber separarlas en su momento.


Hoy mandó este mensaje al mundo, aunque algunos no lo entienden, algunos nos desahogamos escribiendo, algunos nos sentimos mejor exponiendo nuestra verdad al exterior, otros, y soy muy consciente de ello, seguirán en sus putos sofás de casa, de brazos cruzados esperando a que les venga el coco o sus maridos o sus esposas. O esos Dioses que nunca hicieron nada por la humanidad, pero que siguen alabando ALGUNAS-os.


Un abrazo muy fuerte, y millones de hurras para los que luchamos por un bien común… Y porque no… También a esos que están en sus putas casas de brazos cruzados. Creyendo en paranoias formadas en sus cerebros y actuando en modo negativo sobre otros seres humanos, aunque las consecuencias sean terribles.


La lucha sigue. Mi lucha sigue. La de otros, los tóxicos, será un río lleno de turbulencias, y eso me pone muy triste.

Pero seguiré adelante.


P.D. no quiero hacer daño, se que algunas-os así lo creerán. Sino tratamos esos problemas, la vida no cambia. Jamás cambiará. Al tiempo.

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Últimamente llegan a mis oídos de gente querida, de engendros, de individuos tóxicos, de gente que me rodean y en algunos casos, gente que dejaron de rodearme. 

Hablando con mi máximo respeto a aquellas personas que me respetan, osea, las queridas,  que son las que me importan por ese respeto, por sus opiniones positivas, algunas equivocadas, quería realizar una pequeña reflexión de ese estado que algunas personas han sentido de mi persona, esa violencia en mis letras, no vienen de otro sitio que de lo que la sociedad y lo que los engendros han sacado de mi interior, no es motivo de preocupación,  mi violencia viene de…


No es violencia el paro.

No es violencia la inestabilidad en el trabajo, ni los jornales precarios.

No es violencia levantar muros para prohibir después saltarlos.

No es violencia el saqueo, el empobrecimiento, la codicia sin freno.

No es violencia morir de guerra, morir de hambre, morir de enfermedades curables.

No es violencia la mentira, la censura, la desinformación.

No es violencia la tortura, la pena de muerte, la cárcel, ni las masacres.

No es violencia la deuda externa, ni la apropiación de la tierra, ni de las ideas.

No es violencia mandar callar, hacer callar, matar para callar.

No es violencia.

De verdad, ¿no es violencia?

No es violencia privar de pan, privar de sueños y de letras.

No es violencia el desahucio, la miseria.

No es violencia el golpe de estado, ni el golpe financiero, ni el golpe anestésico.

No es violencia el abuso, la prepotencia.

No es violencia la riqueza de unos pocos, la soberbia de unos pocos, los crímenes de unos pocos.

No es violencia matar despacio, matar sin dejar marcas, matar desde la infancia.

No es violencia.

No es violencia ocupar territorios, ni enarbolar victorias con rifles de asalto.

No es violencia dar la espalda, dar la puñalada, vaciar los bolsillos ajenos y regresar a casa.

No es violencia asesinar injustamente. 

No, no es violencia.

Si nada de esto es Violencia, creo tengo motivos para usar en mis letras frases agresivas, frases para intentar concienciar, frases para que los que me rodean reflexionen sobre lo que realizan mal, frases para que luchemos por un futuro mejor, para mi, para los que vienen de camino y para los que vendrán más tarde, creo mis letras no hacen mal a nadie, intentó hacer reflexionar a los seres humanos que se puede vivir mejor, si usamos el cerebro con criterio, si realzamos nuestros valores y nuestros principios hasta lo que creemos es lo justo, sino no es así, es porque un servidor debe ingresar en un psiquiátrico. 

Pero no, un servidor se dio cuenta de las trampas, y seguirá con su lucha. 

Un fuerte abrazo a la gente que me respeta, y que se, que condicionalmente e incondicionalmente, se siguen preocupando por mi. 

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